viernes, 15 de abril de 2011

Museo del coraje: el manco de La Pesquera

Aunque al día ya le queden pocas horas, aprovecho que hoy se cumplen 103 años del nacimiento del "Manco de La Pesquera" para hablar de él y, claro, de lo que representa su historia.
Basiliso Serrano Valero, alias "el Manco de La Pesquera", nació, pues, en ese pueblo conquense el 15 de abril de 1908 y murió ante un pelotón de fusilamiento formado por seis guardias civiles, en Paterna (Valencia) el 4 de noviembre de 1955. Esto último deja claro, desde luego, que no escribo esto porque le conociera personalmente. Y, entonces, ¿qué? ¿Fue un importante científico, un gran ingeniero o arquitecto, un memorable profesor... ? Nanay. ¿Un brillante escritor...? Tampoco, de hecho, en el principal sitio web de homenaje a Basiliso (del que Mr. Brown ha sacado y editado la foto que preside esta entrada, me he tomado esa libertad) aparecen varios poemas que el Manco escribió "en la sierra" y que el autor de estas líneas sólo puede encontrar mediocres. Pese a lo cual, le da igual si escribía poemas mediocres o cuartillas rellenas con la frase "Ahí se mueran todos los que se hacen llamar 'Brown' o cualquier cosa parecida", Basiliso seguiría siendo, con mucho, uno de esos personajes ante los que Mr. Brown se quita el sombrero.
Ya he hablado del pelotón del fusilamiento y he dejado caer lo de "la sierra", así que más vale entrar en detalles, porque lo importante no es cuándo, dónde o cómo muere un@, sino cómo vive. Y Basiliso, anarquista y militante de la CNT, participó en la revolución que se operó en muchos puntos de España a partir de julio de 1936, aprovechando el vacío de poder creado por el golpe franquista, la desidia republicana y la acción contraofensiva de much@s revolucionari@s. Por desgracia, para much@s, la renovación revolucionaria se mezclaba con las ganas de venganza y era un buen momento para matar a todo aquel al que se considerara contra-revolucionario (políticos de derechas, empresarios, encargados, terratenientes, miembros de la Iglesia Católica ... ). En el caso concreto de La Pesquera, donde fueron bien recibidos los milicianos anarcosindicalistas que venían de la ciudad con ganas de depurar ("¿Quién sobra aquí?"), se cuenta que el Manco soltó algo tan sencillo como sorprendente: "Aquí no sobra nadie, falta pan y faltan brazos, compañeros". El terrateniente, el cura, el cabo de la guardia civil, típicos granos en el culo de todo pueblo español que se preciara, carne de paredón o de exilio a "la otra España" en aquellos días, en aquellos pueblos, se salvaron (como mínimo, en parte) de acabar igual gracias a la intervención de Serrano. Trabajaron en el campo como los demás y vivieron como los demás.
Como una tercera parte de la España antifascista, la provincia de Cuenca cayó bajo el empuje de las tropas de Franco y la rendición de Madrid en los últimos cuatro días de marzo de 1939.
En aquel momento, Basiliso, que ha combatido contra la cruzada, debe de ser muy odiado más allá de La Pesquera, tanto por su papel destacado en la CNT local antes de la guerra, como por el que ha jugado durante esta, en el pueblo y en el frente, porque es acusado de pertenecer a la creciente guerrilla, pese a que en realidad está oculto en La Pesquera, cosa que, en un primer momento, fingen desconocer tod@s... incluido el cabo de la Guardia Civil (que acabará por ser enviado a otro destino por sus superiores), el párroco y el cacique local.
Cuando se le empieza a acusar de muertes, cuando se le avisa de que ya han detenido, como quien dice, a medio pueblo (incluidas las figuras "respetables" mencionadas) para intentar encontrarle y hacerle pagar por algo que probablemente no haya hecho; cuando la presión en torno a su pista es tan evidente y las palizas a sus familiares, habituales, Basiliso acaba por huir al monte como tantos otros y, al cabo de poco tiempo, un 15 de febrero de 1946, contacta con una partida de maquis. Aquel fue el año en que la guerrilla española toca techo, con las incorporaciones y reincorporaciones de veteranos de la Resistencia francesa y cierta ilusión respecto a una posible derrota militar del régimen franquista. En esta zona en que se unen Cuenca, Valencia y Teruel hay muchas y grandes partidas, que se coordinan en la Agrupación Guerrillera del Levante y Aragón o AGLA y que tiene la particularidad (dentro de que la formación política con más ascendencia sobre la mayoría de sus partidas sea el PCE) de ser bastante heterogénea en cuanto a las ideas de sus miembros y de estar lo bastante consolidada como para tener un periódico propio y una academia de guerrilla.
No obstante -y esto sólo lo sabemos desde el tiempo transcurrido- el maquis estaba en decadencia y, por más que aún hubiera incorporaciones, caín hombres y mujeres, caían partidas, redes y agrupaciones enteras. El 27 abril de 1952, Basiliso Serrano Valero es capturado cuando ya se disponía a marchar a Francia y tras ser juzgado y condenado a muerte por un tribunal militar, ya está dicho, más de tres años después, lo matan a sus 47 años. Muere con fama de bandolero (es uno de los casos en que más se ahondó en esa idea del partisano como delincuente común) y de haber matado a más de treinta personas, entre guardias civiles, chotas y demás.
Tengo que acabar con las palabras de algún indeterminado "recolector de historias" que recogía, a su vez, Pedro García Olivo en El husmo:

En La Pesquera, todo el mundo me habló bien del Manco. Y cuando les dije que se habían escrito libros en los que se le acusa de ser el responsable de treinta y tantas muertes, sus paisanos se alzaron de hombros. A un campesino con el que estuve paseando largo rato por las afueras del pueblo, se le escaparon estas palabras 'Si es verdad eso, aún mató a pocos. Ustedes, los de la ciudad, no saben la de perrerías que nos hicieron pasar algunos ricachos después de la guerra. Son los amos hasta del aire que respiramos. Y eso, no se le olvide, dura desde el año 1939'.

miércoles, 6 de abril de 2011

Elogio de las manzanas y de Santiago Alba Rico

Publicó el gran Santiago un artículo el pasado 9-III titulado Elogio de las manzanas. Como otros escritos suyos, vale mucho y quizá un indicio sea que empieza con la frase "El mal es una manzana". Pero, si tuviera que elegir un solo indicio de la grandeza del texto, no sería tanto esa chocante frase como este fragmento:

Hace falta un gran optimismo mundano -adicción a lo concreto- para cuidar a un enfermo en Auschwitz, para pelar una patata en Hiroshima, para cantar a un bebé en Palestina, para quitar el polvo a una mesa en Dresde, para enseñar a leer a un niño en Bagdad, para volver a relatar el mundo, cada mañana, en medio de la guerra.

Estáis invitad@s a leerlo aquí:
http://rebelion.org/noticia.php?id=123882

[El cuadro que propongo es Las dos mujeres, pintado por Rafael Zabaleta (1903-1960) en 1958.]

martes, 22 de marzo de 2011

Incluso Nietzsche lo dijo

Con la fama que tiene de tipo brusco y sarcástico, de hombre tan intratable como boscoso era su pedazo de bigote.
Cuando fue adulto y se vio en una posición económica desahogada, compró una lápida para la tumba de su padre, muerto durante su infancia y al que, por tanto, apenas había conocido. Citando la Carta a los corintios, incluso Nietzsche lo dijo, lo hizo grabar en la tumba de su padre:
"El amor nunca muere".

lunes, 7 de marzo de 2011

Feliz día de la mujer trabajadora


El título va sin ironía. En serio: Mr. Brown desea a las damas no sólo un buen día, sino un día que sirva para aprender de las experiencias de lucha pasadas y presentes de tantas mujeres en busca de la autoliberación y, sobre todo, recargarse de ganas y preparar análisis, tácticas, acciones, actitudes.
Se conmemora el 8 de marzo porque, tras varios años en otras fechas, o en diferentes fechas según el país, así lo empezó a convocar la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, que es quien empezó con todo esto, le pique a quien le pique... en todo caso, el día es lo de menos y, claro, queda en agua de borrajas si no se hace lo mismo los otros 365 (por aquello de que 2012 será bisiesto) que vendrán antes del próximo 8 de marzo. A los partidos políticos, burocracias sindicales y demás elementos siniestros que aprovechan este día para ondear banderitas que cogerán polvo los próximos doce meses, dos palabras: hasta nunca.
Y ahora sí viene la parte mordaz de esta entrada, por lo que, como aquel rey de Alicia en el país de las maravillas, empecemos por el principio, sigamos por la continuación y acabemos con el final: esa liberación de la mujer que, dicen, ya ha ocurrido es una filfa, más que otra cosa. Se supone, señoras y señoritas, que a lo largo del siglo XX (sobre todo, su segunda mitad) y lo que llevamos del XXI habéis avanzado un montón en vuestra posición social y no hay más que echar un vistazo a cómo estaban las cosas antes y cómo están ahora. A mí, el vistazo ese me da la impresión, grosso modo, de que se os ha permitido copiar un montón de cosas que eran tradicionalmente masculinas, con lo cual, además de tener los problemas propios de ser humanas y los que puedan derivarse de vuestros roles o naturaleza femeninos o de la discriminación heredada (menos puestos de trabajo, peor pagados, más frecuente acoso sexual, más frecuente violencia, en general), os veis tan pringadas como nosotros en:
· el trabajo asalariado, “adiós” a aquel sistema en que teníais que depender de vuestros maridos o padres, “hola, ¿qué tal?” a un sistema en que podéis dejar de hacerlo en el momento en que encontréis una empresa o institución de la que depender (también se puede ser autónoma, pero dependerás del mismo mercado que l@s demás, pagarás a la Seguridad Social una cotización del carajo de la vela y ya veremos para cuántos autónomos hay hueco en el mercado)... por no hablar de que el trabajo doméstico sigue muy mal repartido y por eso la madre de Mr. Brown fue la primera que le habló del tongo de la presunta "liberación" y por eso, como por todo lo demás, ella es la primera felicitada y homenajeada en este escrito;
· el derecho a votar y ser votada, ahora ya sabéis lo que es meter un papel en una caja de cristal un día determinado y, durante los 1.460 días siguientes, ver cómo el tarugo/a elegido/a y un montón de los de su ralea se dedican a lanzarse mensajes mediocres, vender licencias urbanísticas al mejor postor, decidir sobre nuestras vidas en función de sus intereses o de lo que se haya hecho siempre y a hacer lo que sea para conseguir tu voto, de manera que el (aburrido) circo pueda seguir, sin que puedas hacer nada para que cumpla lo que prometió o deje de llevarse, por hacer eso, un dinero que no vas a cobrar en tu p**a vida;
· la entrada (y cada vez mayor) en las Fuerzas Armadas, ahora ya podéis ir a sitios que quizá ni sabíais que existían a hacer, a punta de fusil/tanque/etc., lo que ya hace gente de organizaciones de ayuda a la cooperación, pero soliviantando a la gente (¿alguien dijo “soberanía”? ¿lo que estaba bien cuando se hacía aquí con Napoleón está mal cuando se hace en Afganistán hoy día?) y teniendo que decir de vez en cuando algo como “Pues no sabíamos que era una boda/fiesta/romería, por eso bombardeamos… ¿Así que 100, eh? Sí que son muchos, igual hemos batido nuestro record”; Mr. Brown avisa de que, cuando te matan en la vida real, no hay vidas extra, como en los videojuegos o los simuladores, te dan una medallita, pero no puedes recogerla por motivos ontológicos obvios;
· la entrada (también, cada vez mayor) en las Fuerzas de Seguridad del Estado, que viene a ser como lo anterior, pero en defensa de la ley, que es el marco institucional de nuestros más graves problemas… la policía es la primera línea de defensa física del actual desorden de cosas, la incorporación de mujeres no feminiza a la policía, policializa (permítaseme el palabro) al sexo femenino, como en el caso de los militares;
· la presencia de mujeres en los consejos de administración empresariales y de las grandes organizaciones políticas, sindicales y religiosas que, según las y los feministas de salón, aún no es suficiente… Mr. Brown abomina de quienes gestionan vidas ajenas y no ve la gracia a la idea de rendir cuentas a una jefa; además, aprovecha para preguntar en voz alta de qué le sirve a dos millones y pico de paradas que haya ocho ministras con cromosomas XX;
· el tabaquismo femenino, que ha aparecido y crecido enormemente de la mano de esa idea de “¡Seamos como los hombres!” y gracias al cual conocéis toda su gama de delicias, desde un aliento repugnante y toda esa serie de desgracias en cuanto a calidad de vida y estética que acompañan al fumeteo, hasta las máximas probabilidades de los peores tipos de cáncer y enfermedades del aparato circulatorio, pasando por la pequeña contribución –de cara a quienes no fumamos– a hacer de este mundo un lugar un poco más maloliente, irrespirable e insalubre;
· el borrachismo femenino también prolifera y hay que lanzar también a las señoritas y señoras la pregunta: si hay toda una gama de cosas de las que beber sin llegar a cantidades psicoactivas, ¿por qué agotar vaso tras vaso, por qué “desinhibirse” hasta hacer cosas por las que nadie va a dar la cara cuando el pedo haya bajado, por qué beben (alcohol) personas que se-ponen-agresivas-cuando-beben(-alcohol)?
Vale, 699 palabras para decir que la llamada liberación de la mujer era una trampa, ¿aquí no se rescata nada bueno? ¿Eso son las mujeres de hoy día, mujeres del siglo XIX, pero que trabajan también fuera de casa, votan, fuman, se emborrachan los fines de semana y hasta se preparan oposiciones a la Guardia Civil? No, desde luego. Si he dicho que todo esto era “principalmente” una estafa, es porque creo que en algo sí habéis avanzado: en que queréis avanzar. Cada vez más, asumís con naturalidad que tenéis derechos, que no es justo que se os pongan limitaciones, que nadie tiene por qué despreciaros, que vuestro sitio está donde cada una lo encuentre y que no hay por qué comportarse “como una señora/ita” o “como Dios manda” si no es lo que a una le sale… de la libre voluntad.
He hecho trampa al decir que acabaría por el final. La verdad es que el final no está escrito, no existe (el futuro nunca existe) y esa es la parte buena de todo esto: que quien descubre que es capaz –mujer u hombre o indiferente– de hacer lo que le da la gana sin pasar por encima de nadie, lo hace y demuestra a los y las demás que se puede ser libre, y habla con ellos, comparten experiencias, conspiran juntos. Así se deja atrás todo complejo, toda dependencia, las parejas posesivas, policías y urnas y nos preparamos para que, algún día, el 8 de marzo sea sólo un día más que disfrutar. Entretanto, brilla todo el año lo que escribió un par de siglos atrás William Blake: “Ningún pájaro vuela demasiado alto si lo hace con sus propias alas”.

martes, 22 de febrero de 2011

... y la casa sin barrer


Lo cuenta una conocida, estudiante de medicina y licenciada en psicología (con una de las mejores notas de su promoción): que trabaja los fines de semana en un comercio "de cuyo nombre no quiero acordarme" atendiendo a los clientes y, sobre todo, limpiando, todo por el salario mínimo y soportando unos superiores (es un decir) que usan las cámaras de videovigilancia para fiscalizar cómo ella y sus compañeros hacen su trabajo y que, además, se preocupan más por el local en sí que por los clientes y, desde luego, que por sus trabajadores.
Cuenta, también, que conoce el campo de la psicología aplicada a la empresa, una rama que ofrece muchas posibilidades de trabajar en departamentos de recursos humanos. Y que es un campo donde la inteligencia no es muy apreciada. Los tests de inteligencia, dice, de por sí limitados en los tipos de inteligencia que miden (tres de ocho, en el mejor de los casos), se usan para descartar a los considerados más inteligentes, por potencialmente problemáticos, tanto como a los que lo son menos, siempre según los tests, por potencialmente incompetentes.
En medio de todo eso, algo brilla: dice que no quiere ese camino, que no va a poner sus conocimientos, su competencia, al servicio de ese tipo de tareas. Otro espécimen de persona con principios... quizá ni siquiera seamos una especie en peligro de extinción, después de todo.
En todo caso, la "discriminación a los más inteligentes" en muchos puestos es otra paradoja más en el reino del libre mercado. Tampoco gustan los CVs demasiado buenos en comparación con el puesto ofertado ("En cuanto le salga algo mejor, que será más temprano que tarde, nos deja tirados"), los dispositivos y aparatos que funcionan bien a largo plazo (duran mucho, así no hay quien venda otros nuevos o piezas de recambio), etc.
Mr. Brown no sabe a cuánto llega el paro juvenil, lo ha intentado averiguar, pero resulta que el Instituto Nacional de Estadística mete a los parados mayores de 24 años en una vastísima categoría de los 25 a los 54 -cosa que no hace con los "activos", desgranados en 25-29, 30-34, 35-39, 40-44, 45-49 y 50-54- y se pregunta si no será por lo deprimente que sería el resultado (hay por ahí estimaciones de la Comisión EE.UU.ropea y de la OIT que hablan de un 40%).
¿Mr. Brown va a hacer un llamamiento a que opositemos a funcionarios? Allá cada cual, pero... frío, frío. ¿Nos dedicamos a la "economía sumergida"? Obvio, que levante la mano quien no: a) dé clases particulares, lo haya hecho y/o tenga intención de ofrecerse; b) venda cosillas no-del-todo-legales (¿estábamos por la labor de ser sincer@s o no?); c) trabaje para alguna empresa "en negro"; etc. Pero no se puede tener a tanta gente "sumergida" tanto tiempo. Eso, por no hablar de que la opción b), en el caso de quienes se pasan de ambicios@s -o de tont@s- acaba en la cárcel y así estamos, que ya casi hay 80.000 personas, sólo en España, que ven a sus seres queridos por un cristal, un rato a la semana, si tienen seres queridos y si no están en aislamiento. En los últimos 27 años, la población de la "piel de toro" ha aumentado cosa de un 35%; la población de las cárceles de la piel de toro, algo más de un 450%. No, no es una errata, he escrito "35" frente a "450".
¿Nos quedamos, entonces, en casa de Mamá y Papá? Pongan en la balanza la disponibilidad de Mamá y Papá para hacerlo y, en el otro lado, su deseo/necesidad de autonomía personal y díganme uds.
Bueno, en todo caso, sabemos que somos una generación, en términos relativos, con poco dinero y mucho tiempo, ¿qué vamos a hacer? Pse, hay un 18% de coetáneos (de 15 a 34 años) que, al menos puntualmente, toman cinco o más vasos de alguna bebida alcohólica, seguidos, (eso dice el Observatorio Español sobre Drogas) y, aunque los datos son confusos, se está cociendo una bonita hornada (actualmente, son aún mozalbetes) de jo***os cerebrales que, en un par de décadas habrán dado su juventud por acabada o estarán en ello. Pronostico, deseando equivocarme, como "jo***os cerebrales" a esas decenas de miles de coetáneos, sin exagerar, que están metiéndose coca, anfetas y/o speed casi a diario, o sin el "casi". Los gremios de atención médica de urgencia y atención psicosocial os agradecen, probablemente, la apuesta por su pervivencia profesional, pero no hacía falta.
No se confunda esto con una especie de "manifiesto quejica de la juventud". En primer lugar, porque Mr. Brown no representa a la juventud ni a nadie que no sea él mismo y, en segundo, porque, frente al victimismo imperante y rampante, quien esto escribe procura predicar y practicar el pragmatismo. Vivimos en la mierda, sociopolíticamente hablando, y a tod@s nos toca nuestra parte; la de los jóvenes consiste en asumir el actual desorden de cosas con preocupante naturalidad y, a la vez, no tener tantos elementos para ser un@s resabiad@s y descreíd@s como quienes nos han precedido y siguen por aquí.
Este sistema -y, en especial, la forma que tiene actualmente- ha hecho de nosotr@s una generación con más tiempo libre y menos trabajo y dinero que la anterior, pero con las mismas expectativas de consumo. Eso va a suponiendo un conflicto bastante evidente en el modo de vida, mientras no encuentren un nuevo modelo de capitalismo (y puede que ni con eso lo eviten), están puestas las bases para que seamos la generacion más delictiva y/o la menos materialista en sus deseos de los últimos setenta años.
Queda en nuestras manos, no obstante, combinar con inteligencia los recursos de que disponemos para que esto no sólo no sea malo, sino que sea bueno: redescubrir un ocio menos basado en el dinero (y más en responder a "qué" queremos, "con quién", "cómo" liberar tiempo en vez de esperar a tener tiempo libre), redescubrir la cooperación, no sólo para ese ocio, también para la supervivencia y la solidaridad que necesita, la más elemental (incluida la ayuda a la hora de ejercer "la vida pirata", pagar cuanto menos posible por cuantas menos cosas posibles) y, esperemos que cada vez más, redescubrir la necesidad del contraataque. Porque si estamos limitad@s, es porque hay paredes, cercas y alambradas que nos limitan y antes o después habrá que coger cizallas, escaleras y arietes y hacer de verdad tabula rasa, que decía Descartes... y llegar más lejos, nadar más hondo, acaso volar, volar alto.

lunes, 14 de febrero de 2011

La muerte

No es mala. Todo aquello que es malo, lo es en un marco en que existe una alternativa que, en comparación, es buena. Existe una alternativa a morir a los 8, 22, 40 o 59 años, que es seguir viviendo hasta completar un ciclo vital aprovechable. ¿Cuánto es eso: 80 años, 85, 100... ? Imposible de determinar. Es imposible decir exactamente hasta qué momento la muerte es prematura y cuándo pasa la guadaña, simplemente, porque hay que cosechar en algún momento.
A largo plazo, todo es insostenible, incluida la vida (algo tan maravillosamente complejo y, por ende, vulnerable). No está de más recordarlo cuando se gastan millones en tratamientos (atención al adjetivo encubierto) "anti-edad". No vence un@ al tiempo dándose botox, tiñéndose las canas, untándose cremas o injertándose pelo. Mr. Brown, vitalista convencido, esboza una sonrisa de lástima mientras el más pueril de los miedos, el miedo a la muerte, se presenta como locomotora que empuja el tren de los beneficios de esas industrias y las Parcas nos recuerdan que lo único que tienen en común todas nuestras vidas es eso, que se acaban.
Lo injusto de la muerte prematura no está sólo en el dolor por la pérdida demasiado temprana de un ser querido... independientemente de que la persona desaparecida sea o no querida, hay algo insultante en la muerte, y mucho más cuando es prematura, y es que la vida sigue. Normalmente, esto es un consuelo, porque puede un@ seguir con su vida apoyándose en las demás facetas y, eventualmente, encontrando otras nuevas.
En cambio, nada de eso evita -más bien, es al contrario- la sensación de absurdo cuando la guadaña siega la vida de un amigo, una hermana, una hija, un padre... cada vez que eso ocurre, debería sacudirse la tierra, separarse una península, nacer una estrella, deberían abrirse los mares en dos y partirse el Sol por la mitad, trocarse la lava hirviente en escarcha o las costas ser devoradas a dentelladas por la jauría de un oleaje huracanado. La vida en este mundo jamás debería volver a ser igual.

viernes, 11 de febrero de 2011

En el eco del dolor, del odio, de la aceptación...

Un@ sabe lo que hace en la medida en que sabe qué consecuencias tendrá. Más allá de eso, se extiende el mundo de lo inesperado y, en lo que a la vida de Mr. Brown respecta, la última demostración de esto ha sido el, de momento, último relato publicado, Cicatrices.
Me escribe una coleguita -que quizá esté leyendo esto- preguntándome si conozco (y si no me habré inspirado en) el proyecto Forgiveness. Ahora, gracias a ti, sí. Y no puedo dejar de darlo a conocer, aunque sea por un medio tan humilde como esta bitácora -y como cualquier futuro escrito o conversación sobre el tema-. Porque, si la narrativa habla de todo aquello que podemos llegar a hacer-ser, la realidad nos permite demostrarlo y verlo en l@s demás. Así pues, os propongo empezar a conocer ese proyecto, como ella hizo conmigo, por la historia de Jo Berry y Pat Magee, hija de un político asesinado por el IRA provisional y responsable de ese atentado, respectivamente, y de cómo han llegado a conocerse (subrayo este verbo) más allá del dolor:
http://theforgivenessproject.com/stories/jo-berry-pat-magee-england/
Parecida, aunque difícilmente tan conmovedora, es la historia de José Antonio Gurriarán, el periodista español que, a raíz de ser víctima de una bomba puesta por nacionalistas armenios en Madrid hace treinta años, se convirtió en un gran conocedor, divulgador y defensor del reconomiento del genocidio armenio, como él cuenta en entrevistas como esta:
http://www.radical.es/informacion.php?iinfo=6678
Más allá de una historia y de un sistema económico-político presente que nos embrutecen y pretenden que legitimemos cualquier crimen en nombre de un cómodo silencio y que enarbolemos lo sufrido para menospreciar o desear el sufrimiento ajeno, más allá de esto, decimos, late la consciencia, sensata y sentimental, de que el odio puede ser comprensible, pero no nos hace vivir mejor.